COSTOS COMPLETOS

El costo de invertir empieza antes de comprar y termina después de vender.

Una comisión baja no sirve de mucho si llegar a la inversión y retirar tu dinero cuesta demasiado.

Un fondo puede ser barato. Una operación puede anunciarse como gratis. Aun así, puedes pagar bastante para invertir tus dólares desde América Latina.

Sigue una aportación de principio a fin. ¿Cuánto cuesta mover el dinero desde donde lo recibes? ¿Hay una conversión y qué tipo de cambio te dan? ¿Cuánto llega realmente a la inversión después del cargo de compra o la diferencia entre el precio mostrado y el precio ejecutado? ¿Qué pagas mientras mantienes esa inversión? Y al final, ¿cuánto cuesta vender y volver a tener dinero que puedas usar?

Ese recorrido completo es el precio que vale la pena comparar.

Supongamos que inviertes 500 dólares al mes y que pagas 2 % solo para ingresar el dinero. Son 10 dólares por aportación, o 120 dólares en un año, antes de cualquier costo de la inversión o del retiro. Es un ejemplo hipotético, no una tarifa de Rumi ni de otro proveedor. El punto es sencillo: un porcentaje aplicado a cada pago se acumula casi sin que lo notes.

Una suscripción fija funciona de otra manera. Conoces el cargo de la plataforma de antemano y aportar más no aumenta automáticamente ese cargo. Ese es el tipo de precio claro que queremos construir en Rumi. También queremos que cualquier costo externo por ingresar, invertir o retirar sea visible antes de confirmar. El precio final y la ruta completa siguen en desarrollo, así que todavía no afirmamos cuánto costará en total ni que será más barato que otra opción.

Esto importa cuando inviertes para tu retiro. Una inversión puede mantenerse durante décadas. Los gastos recurrentes reducen la cantidad que permanece invertida cada año; los cargos por aportación reducen la cantidad que llega a invertirse desde el principio. La SEC explica por qué incluso diferencias pequeñas pueden tener un efecto grande con el tiempo.

Fuente: How fees and expenses affect your portfolio

Antes de elegir un servicio, pide cuatro números con tu propio ejemplo: ¿cuánto pago?, ¿cuánto se invierte?, ¿cuánto pagaré mientras esté invertido? y ¿cuánto costará recuperar mi dinero? Si las respuestas aparecen repartidas entre varias pantallas o proveedores, súmalas.

Primero usa la calculadora para estimar cuánto te gustaría invertir regularmente. Después podrás evaluar si una ruta hacia el mercado estadounidense tiene sentido para esa cantidad.

Producto en desarrollo. La calculadora ofrece estimaciones, no resultados garantizados. Toda inversión implica riesgo y puede perder valor.

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