MATEMÁTICA FIRE

¿Cuál es tu número de libertad financiera?

La fórmula popular del movimiento FIRE, qué te dice y qué deja fuera.

La idea FIRE empieza con una pregunta: ¿cuánto necesitarías tener invertido para cubrir tus gastos sin depender de un sueldo?

La cuenta rápida es multiplicar tus gastos anuales por 25.

Gastos mensuales × 12 × 25 = meta aproximada de libertad financiera.

Si gastas 2.500 dólares al mes, gastas 30.000 al año. Multiplica esa cifra por 25 y llegas a 750.000 dólares. El cálculo viene de la llamada regla del 4 %: el 4 % de 750.000 es 30.000. La idea original era retirar esa cantidad el primer año y ajustar los retiros siguientes por inflación. Nació de investigaciones con carteras históricas de acciones y bonos estadounidenses durante periodos de retiro cercanos a 30 años. Es una regla para empezar a pensar, no una garantía de que una cartera durará toda tu vida.

Fuente: William Bengen articles and research

El número cambia mucho según tus gastos. Si necesitas 2.000 dólares al mes en lugar de 2.500, la misma fórmula da una meta de 600.000 dólares. Esa diferencia de 150.000 explica por qué tu estilo de vida futuro importa tanto como tus ingresos actuales.

Después viene la pregunta que un video corto no puede responder por ti: ¿a qué edad podrías llegar a esa meta? La calculadora de Rumi empieza con tu edad, ingreso mensual, aporte mensual y correo; en una planificación completa también importarían rendimientos, inflación, costos y cualquier capital que ya tengas. El mercado no avanza en línea recta. Y si planeas dejar de trabajar muy joven, tu dinero quizá tenga que durar más que los 30 años contemplados en aquella investigación.

La calculadora de Rumi usa una versión simple de esa idea. Para que puedas empezar con pocos datos, estima tus gastos futuros como el 60 % de tu ingreso mensual actual y aplica la regla de 25 veces. Verás esa hipótesis en el resultado. Si tus gastos reales son distintos, debes tenerlo presente al interpretar la cifra.

Haz el cálculo con una aportación mensual que podrías sostener. Luego cámbiala y compara las edades. Tal vez la diferencia sea pequeña; tal vez repetir una cantidad adicional durante años mueva bastante la estimación. Lo importante es que ya no estás pensando en “algún día”, sino en números que puedes examinar.

Producto en desarrollo. La calculadora ofrece estimaciones, no resultados garantizados. Toda inversión implica riesgo y puede perder valor.

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